Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 20 octubre 2009

Hace sólo unos años cualquier diagnóstico de cáncer era vivido en soledad y con resignación. Nadie se atrevía a poner en duda lo que su médico le decía y mucho menos el tratamiento que se le proponía como solución. Es más, a nadie se le ocurría buscar un segundo diagnóstico y mucho menos un tercero.

La vida, sencillamente, se ponía en manos del médico y el miedo a la muerte justificaba el sometimiento silencioso al tortuoso y cruel camino que la plana mayor de la Oncología señalaba como única solución. Ni había derecho a elegir, ni había posibilidad de elección. Y la verdad es que hoy día las cosas no han cambiado mucho pero cada vez son más los que apuestan por derribar los muros de silencio que se levantan en torno al cáncer y su tratamiento.

Sencillamente porque el tiempo pasa, las frías estadísticas siguen indicando que el cáncer aún está lejos de ser vencido a pesar de los miles de millones de euros destinados a investigación la desesperada búsqueda de nuevas soluciones en laboratorios de todo el mundo es la mejor demostración de que el fracaso es patente y los enfermos empiezan a tener la sensación de que la evolución de su enfermedad depende en gran medida del centro hospitalario al que pueden permitirse el lujo de acudir o del médico que les toque en suerte.

36038931_1

Nada hay pues cierto para los enfermos de cáncer, sólo el terrible deterioro al que diariamente son sometidos por el miedo y los tratamientos convencionales (radioterapia, quimioterapia y cirugía). Sin embargo, a medida que el mundo se ha convertido en un lugar más pequeño hemos ido sabiendo que no todo el mundo comparte la línea dominante en estos momentos en la oncología oficial.

Sean muchos o pocos, también hay médicos, biólogos, físicos, bioquímicos, veterinarios, ingenieros, naturópatas y otros muchos terapeutas e investigadores que piensan que estamos caminando por la senda equivocada… simplemente porque ésta resulta económicamente rentable.

Pues bien, los millones de enfermos que a diario tienen que vivir con el miedo a la muerte tienen derecho a saber que existen otras maneras de enfocar y tratar el cáncer. Este congreso internacional les da esa posibilidad. Aunque, sobre todo, deben entender que la decisión sobre qué tratamiento seguir debe ser exclusivamente suya porque es su vida la que está en juego.

Algo que no parecen entender las autoridades políticas y sanitarias así como los jueces.

En cuanto a los oncólogos, que conviven diariamente entre la desesperación y la esperanza de los enfermos y sus familias, tienen la obligación consigo mismos pero, sobre todo, con sus pacientes de escuchar sin prejuicios lo que en este congreso va a exponerse. Incluso si ello implica asumir que lo que un día les enseñaron puede que no sea cierto.

EL VIDEO

Anuncios

Read Full Post »