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Archive for 16 febrero 2009

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1. Las espinacas tienen mucho hierro:
Las espinacas son una de las verduras con más hierro, pero si te interesa aumentar tu dosis de hierro es mejor tomar legumbres, como las lentejas, filete de hígado de cerdo o berberechos. Además las espinacas tienen sustancias laxantes y quelantes que disminuyen la absorción del hierro.
2. Las vitaminas engordan:
Las vitaminas no son nutrientes energéticos, como los hidratos de carbono, lípidos o proteínas, por lo tanto no aportan calorías y no pueden engordar. Las vitaminas son indispensables para la vida, y comer de todo te garantiza que no te falta ninguna de ellas.

3. Los productos Light adelgazan:
Los productos sin grasa, ligeros o sin azúcar no tienen porque tener cero calorías. La mayoría de las veces, son alimentos muy calóricos rebajados. Estos productos no engordan tanto, pero si quieres adelgazar son más recomendables las verduras, ensaladas, frutas o alimentos a la plancha. Hay otros alimentos ligeros que presumen de tener 0 kilocalorías, pero no debemos abusar de ellos, ya que en general, son ricos en sustancias químicas como los colorantes, conservantes, edulcorantes artificiales o potenciadores del sabor que no son nada aconsejables en una alimentación sana.
4. Hay que beber leche todos los días para que no te falte calcio:
Son muchos los adultos a los que les resulta indigesta la leche, porque con los años se pierde la enzima lactasa, responsable de la digestión del azúcar lactosa y de su asimilación. ¿Esto quiere decir que al no tomar leche ya no pueden aportar calcio? La respuesta es no, ya que hay más calcio en otros alimentos que en la leche, como por ejemplo: el queso manchego, el sésamo, las sardinas en aceite, el chocolate con leche, las almendras, la soja y el pulpo.
5. Dejar de comer adelgaza:
Hay muchas personas que piensan que si eliminan la cena o el desayuno perderán los kilos acumulados. Nada más lejos de la realidad, para adelgazar hay que hacer 5 comidas al día. Si eliminas una comida principal, el organismo lo interpreta como una situación de hambre o escasez y se prepara para guardar reservas de grasas, por lo tanto, el hambre no sólo no adelgaza, sino que puede llegar a engordar.
6. Si no entrenas el músculo se convierte en grasa:
Lo que ocurre es que si no hay entrenamiento y se sigue tomando las mismas calorías, se pierden fibras de contracción y el espacio que ocupaban se rellena con una capa de grasa extra. Si no te queda más remedio que dejar el entrenamiento, cuida tu dieta e intenta dedicar 10 minutos al día para hacer una tabla casera que te mantenga en forma.
7. Las dietas cambian el metabolismo:
La facilidad para  quemar calorías con más eficacia depende de muchos factores como genética, edad, peso, sexo y alimentación. El metabolismo no cambia, pero estos factores varían constantemente. En general ponerte a dieta disminuye el gasto metabólico, al bajar el peso en kilos y disminuir las necesidades de calorías. En cambio, el ejercicio aumenta el gasto metabólico al incrementar el porcentaje de masa muscular que consume más energía en reposo. Ninguna dieta milagrosa cambia tu metabolismo, lo que cambian son tus hábitos y circunstancias.
8. La pasta engorda:
La pasta no es un alimento calórico en exceso y proporciona energía para funcionar. La fama de alimento calórico se debe a las salsas con las que se acompaña al plato de pasta que tienen un alto porcentaje en grasas y calorías. La salsa que menos aporte calórico aporta es la de tomate casero.
9. El agua en las comidas engorda:
El agua no tiene calorías por lo que es imposible que te haga aumentar el peso, independientemente del momento en que se tome. Parece que algunas personas con tendencia a retener fluidos, tienen problemas de digestión y eliminación del agua cuando la toman junto a otros alimentos, pero no hay estudios científicos que lo demuestren.
10. Los abdominales adelgazan:
Los abdominales mejoran el tono muscular, pero no ponen en marcha el mecanismo que libera las grasas de reserva y las pone a disposición de los músculos. Hacer muchos abdominales incluso puede aumentar tu perímetro de cintura, al producir un mayor desarrollo muscular. Si quieres perder centímetros debes hacer ejercicios aeróbicos y dieta hipocalórica.
11. Las legumbres son alimentos indigestos:
Las legumbres no engordan y son una fuente de vitaminas y minerales que protegen de las enfermedades cardiovasculares. Son alimentos muy sanos para los deportistas y su fama de indigestos y flatulentos se debe a que suelen cocinarse con alimentos muy grasos (chorizo, morcilla, tocino, etc.) o se toman junto a un primer plato.
12. Hay que cambiar las rutinas de musculación, porque el músculo se acostumbra al ejercicio:
Es cierto que el cuerpo se acostumbra al ejercicio, pero el músculo no tiene células de memoria. Lo que sí ocurre, es que el músculo entrenado semanalmente va ganando en potencia y resistencia y cada vez es más eficaz, por lo que necesita menos esfuerzo para hacer el mismo ejercicio. Por esta razón, se recomienda ir variando los ejercicios para trabajar nuevas zonas y evitar lesiones.
13. Se queman más calorías con más tiempo (1 hora):
Cuanto más rápido vas, mas energía necesitas para mantener el ritmo. Por tanto, si tienes poco tiempo, haz series de velocidad para aprovechar el entrenamiento, y si lo tuyo no es ir deprisa, aumenta el tiempo de entrenamiento. Por ejemplo, se queman aproximadamente las mismas calorías haciendo 8 Km. en 40 minutos que 8 Km. en 1 hora.
14. Agua con azúcar para las agujetas:
El agua azucarada no tiene efectos sobre las agujetas, ya que las agujetas son microlesiones musculares. La mejor manera de prevenirlas es con un calentamiento inicial adecuado, evitando los esfuerzos que superen nuestro nivel de entrenamiento.
15. La sauna adelgaza:
La sauna tiene muchos efectos beneficiosos para la salud, pero no hace perder kilos. Es verdad que la sauna es recomendable para adelgazar, ya que su efecto principal es el de aumentar la sudoración para limpiar y eliminar toxinas, elimina retenciones de agua, mejora la respuesta inmune, etc.
16. Los electroestimuladores adelgazan:
Los electroestimuladores emiten corrientes eléctricas de baja densidad que estimulan las conexiones musculares, es decir, producen un efecto sobre las células que es equiparable al movimiento o ejercicio anaeróbico. Los electroestimuladores no son equiparables al ejercicio aeróbico que moviliza los depósitos de grasa para disponer de la glucosa necesaria para mantener ejercicio durante un tiempo elevado, por tanto aunque aumentan la masa muscular no eliminan que te sobran si no combinas con dieta y ejercicio aeróbico.
17. El atún aumenta la masa muscular:
El atún se ha puesto de moda por ser un alimento rico en proteínas de alto valor biológico y pobre en grasas, siendo estas del tipo omega-3, que actúan protegiendo de las enfermedades cardiovasculares y las articulaciones. Pero lo que hay que tener muy en cuenta es que el músculo se hace en el gimnasio y no a base de latas de atún.
18. Las zanahorias agudizan la visión:
Tomar muchas zanahorias no va a hacer desaparecer las gafas de tu vida, simplemente mejorará tu agudeza visual en condiciones escasas de luz. La zanahoria es muy rica en betacarotenos, y estos tienen un efecto antioxidante y son esenciales para la piel y las mucosas del aparato respiratorio.
19. El deporte engorda:
La idea de que el deporte engorda se debe a que al ganar masa muscular se ganan kilos en la báscula, pero son “kilos limpios” sin grasa, y se suelen acompañar por una reducción de centímetros que se nota en una talla menos de ropa.
20. Las grasas son malas:
Las grasas sirven de reserva para disponer de energía cuando no podemos alimentarnos (entrenamiento de fondo o resistencia, etc.). Para poder beneficiarte de las grasas sólo tienes que elegir las grasas más sanas (insaturadas), que son las que tienen los pescados de aguas frías (atún, salmón, sardina, etc.) y los aceites vegetales (aceite de oliva, de girasol, frutos secos, etc.) y evitar las grasas perjudiciales (saturadas) que aparecen en las carnes grasas, huevos, lácteos y derivados.

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El organismo humano en su evolución natural del transcurso del tiempo, tiende al almacenamiento de energía y lo hace en forma de grasa. Lo saludable es que el individuo al pasar los años aumente de peso, para tener un mecanismo de defensa en situación de crisis. Nuestro cuerpo posee muchos sistemas para favorecer el proceso de almacenamiento de grasa.

Los sistemas de almacenamiento son superiores en número y en eficacia a los que facilitan la pérdida de peso. La evolución, supervivencia de la especie y del individuo están directamente relacionados a la capacidad de resistencia a la pérdida de peso.

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Los mecanismos de bloqueo a la pérdida de peso se ponen en marcha en el momento que el organismo se siente agredido y esta agresión se puede realizar a dos niveles:

  • FÍSICO: Déficit excesivo de nutrientes de forma prolongada y discontinua.
  • PSÍQUICO: Sentimiento de castigo al no poder comer los alimentos desaconsejados. Falta de recompensa al esfuerzo realizado y a los resultados obtenidos en la pérdida de peso. Obsesión por la báscula.

Las situaciones enumeradas son ataques a nuestro organismo que producen un sistema de defensa ocasionando un bloqueo en la pérdida de peso, que puede ser de acción temporal o persistente, pues el organismo tiene capacidad de mantener estas acciones defensivas a largo plazo.

Se han descrito doscientas mutaciones cromosómicas en individuos que realizan dieta de forma permanente e intermitente, creando una variación genética de la especie resistente de forma absoluta a la pérdida de peso. Para evitar la resistencia a la pérdida de peso, la dieta se debe realizar de forma moderada y continua, creando un nuevo sistema de alimentación que consiste en una modificación de la normalidad del individuo. Si la dieta que se sigue para adelgazar no se puede calificar de normal, el fracaso en el resultado definitivo está asegurado.

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CAUSAS INMEDIATAS DE NO PERDER PESO: Motivos festivos que impiden el cumplimiento de la dieta. No debe preocupar, pues en el momento que se reanuden las normas dietéticas se adelgazará.

No poder cumplir la dieta sin ninguna causa circunstancial que lo justifique; Este es el motivo fundamental de no adelgazar, pues el haber caído en la tentación de comer cuando no se debe produce un sentimiento de culpabilidad y fracaso que es muy difícil de superar, siendo el motivo de abandono del compromiso formal a hacer dieta.

Cuantas más veces se repite esta situación más se dificulta la pérdida de peso. En ocasiones no se pierde peso aún haciendo bien la dieta, a causa de un origen desconocido. Si esto sucede no debemos preocuparnos ya que si la dieta está bien hecha y no existen sentimientos de culpa o de castigo, lo que no se adelgaza hoy se conseguirá mañana.

Para adelgazar se requiere un equilibrio permanente entre la persona y su entorno; y entre el individuo y el mismo. Estas condiciones son muy difíciles de mantener durante mucho tiempo. La forma de conseguir un equilibrio permanente es creando un sistema ordenado de alimentación en el que se cumplen órdenes y no se eligen opciones.

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Aqui os traigo un par de videos muy interesantes y en el cual podeis ver que lo principal es “Más vale prevenir que currar” y el dicho que nada nos sucede por casualidad.Cada uno de nosotros somos responsables de nuestra salud y lo que nos sucede.

El documental va dividido en dos partes.Esta es la primera parte:

La segunda parte de este interesantisimo video de aprendizaje.

.El Aloe Vera o Savila.Tiene 4  principalmente:Limpia,Purifica,Cicatriza y regenera.

2.La Fibra activada , salvado y hierbas

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Cala H. Cervera (nutricionista ortomolecular)

Para tener energía y vitalidad.

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La máquina tan compleja que es el cuerpo humano lleva acabo una serie de complicadas funciones para mantenerse vivo. Estas funciones son necesarias, pero producen unos residuos que pueden ser extremadamente peligrosos, a menos que sean eliminados o convertidos, lo antes posibles, en químicos no dañinos.

A  éste proceso natural de estrés interno hay que añadirle el estrés externo al que estamos sometidos. Por ejemplo, la toxicidad de metales pesados y otras sustancias nocivas son muy comunes hoy en día. El plomo, cadmio, aluminio, mercurio, arsénico, nitratos, radiación y pesticidas en general están en contacto con nosotros a través del aire, agua, comida, productos de higiene y otros.

Si la cantidad de toxinas excede nuestra posibilidad de desintoxicarnos, estas sustancias tan dañinas pasan a ser integradas en nuestros huesos, grasa, cerebro y otros tejidos. Cuando, por ejemplo, la grasa del cuerpo se usa para producir energía (como en el caso del seguimiento de dietas estrictas, estar bajo mucho estrés nervioso, no comer regularmente, etc.) las toxinas son expulsadas a la sangre pudiendo afectar a cerebro, sistema nervioso, hígado, riñones y otros órganos vitales.

Cualquiera que sea el tipo de estrés al que estemos sometidos (interno o externo), produce toxinas, llamadas radicales libres.

El cuerpo está dotado de diferentes enzimas antioxidantes que neutralizan los radicales libres. Para que éstas funcionen eficazmente se necesitan cofactores como el manganesio, hierro, cobre, zinc, ácido glutámico, cisteína y glicina. También existen antioxidantes naturales, producidos por el propio cuerpo, como es el colesterol, que ayuda a proteger las membranas de las células contra el ataque de los radicales libres.

Es importante proporcionarle al cuerpo ayuda extra a través de esos antioxidantes, que son unas sustancias que protegen a las células de los efectos destructivos de los radicales libres. Los antioxidantes naturales incluyen: las vitaminas C, A, E, betacaroteno y el grupo de las B, el mineral selenio, los aminoácidos L-glutation, L-metiotina y otras sustancias como la quercetina y la coenzima Q10.

Cuando el cuerpo está falto de nutrientes y cofactores antioxidantes, y al mismo tiempo presenta gran índice de toxicidad, aparecen síntomas y problemas de salud, por ejemplo:

  • fatiga; falta de concentración; irritabilidad; insomnio;
  • dolores de cabeza; infecciones frecuentes; problemas de piel;
  • inestabilidad emocional; desarreglos hormonales;
  • problemas intestinales; artritis; envejecimiento prematuro.

Muchos elementos tóxicos son antinutrientes. Esto significa que el daño que causan es mediante la interferencia que hacen con la absorción y utilización de nutrientes, o mediante su excreción del cuerpo. Por ejemplo, el plomo, que proviene del humo de los coches, pesticidas, agua del grifo, interfiere con la absorción del mineral zinc; el cadmio, en cigarrillos, elimina la vitamina C del cuerpo. La falta de estos nutrientes, como vemos, interfiere en el funcionamiento de los enzimas antioxidantes y, por lo tanto, en la prevención y destrucción de los radicales libres.

Es imposible evitar todo tipo de toxicidad (externa, o la causada por el propio cuerpo) a raíz de los procesos metabólicos. Sin embargo podemos tomar medida para disminuir el daño que dicha toxicidad puede causar.

Hay varios pasos importantes a seguir para mantener la salud, aun viviendo en una sociedad contaminada y donde lo artificial le ha ganado terreno a lo natural:

  • Minimizar la toxicidad y producción de radicales libres.
  • Una Dieta desintoxicante.
  • Tomar  Suplementos.
  • Evitar en lo maximo los alimentos anti.nutrientes.

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